viernes, 14 de mayo de 2010
2. Nuevas Amistades…(Narradora - Gina)—Interesantes los nuevos…— dijo Sarah rompiendo el silencio que había de camino a casa del colegio.—Sí, parecen simpáticos.—Y Eli, creo que ha cogido muchas confianzas con Julia.—Los nuevos son muy confiados, es su primer día de clase y se comportan como si llevasen toda su vida aquí.—Que confiados…—Pero no se les ve mal, al contrario es… no se... como si los conociéramos de siempre.—Pues mañana sabremos si tenesmos otros más en el grupo o solo era el primer día. — dijo Sarah deteniéndose. Ya habíamos llegado a la puerta de su casa. — Nos vemos, después te llamo, ¿ok?—Por supuesto, hasta luego.Seguí caminando en dirección a mi casa, recordando la escena en la que entraban por primera vez Dennis y Julia a clase de geografía con estilo de nobles, sin ninguna vergüenza, realmente seguros de sí mismos, como modelos profesionales de las pasarelas de Nueva York y Milán. En ellos hasta el uniforme, cuya palabra significaba – que no favorece en nada – en ellos se veía como la más distinguida pieza de la nueva colección de Versace.—Hola — dijo alguien detrás de mí.Me paré en seco y volví la cara rápidamente para ver quien era, el corazón me iba a mil por hora.—Lo siento, ¿te he asustado? — Era Dennis, y si, me había dado un susto de muerte, pero no se qué extraña sensación me recorrió el cuerpo, que de repente, el simple hecho de mirarle a esos ojos verdes intensos y profundos con la seguridad y simpatía asomados en ellos… me tranquilizo.“Gina, no lo conoces, solo lo has visto un par de veces, ¿Qué te crees que estás haciendo?” dijo esa vocecilla dentro de mí a la que nunca hacia caso.—Un poco, no importa — todavía estaba un poco aturdida por el susto, pero la expresión de su rostro eran como auténticos tranquilizantes. — Bueno… ¿Qué querías?— ¡¿Es que el simple hecho de saludarte quiere decir que quiero algo?!—Dado que no nos conocemos mucho, y vista la forma en la que vienes… creo que sí.—Si quieres me voy… — dijo poniendo cara de pena y juguetona.—No es eso… es que…no sé.—En realidad tienes razón, si que quiero algo.Le miré con recelo, había conseguido ponerme a la defensiva y resultaba que yo tenía razón… No lo conocía muy bien, pero me resulto irritante, pero era el nuevo chico perfecto así que me gustó que me saludase, me hacía sentir especial. Tal vez solo lo hacía por aburrimiento o simple cortesía, se veía muy educado, pero lo hizo.—Bien, ¿y qué es eso que querías decirme? — Me resultaba extraño hablar de esa manera con él, Denis, el más perfecto entre los perfectos, como si fuésemos amigos.—Acabo de llegar a la ciudad y me di cuenta de que estrenaron en el cine la película que llevo meses esperando… — ¿eran nervios, vergüenza, impaciencia eso que no le dejaba articular las palabras?Paro de hablar, le costaba que se le entendiese.Yo también estaba nerviosa, << ¿Qué quería decirme?, ¿es que me iba a invitar salir?>> por mucho que me gustase ese pensamiento, lo rechacé de inmediato; no era posible que el chico más guapo del colegio ¿Qué digo?, de la ciudad, posiblemente del país, me hubiese elegido a mí.Pero entonces dijo:—Le he preguntado a mi hermana que si me acompañaba, pero dijo que ya había quedado con Eli en ir de compras, y se niega rotundamente; y a mí no me gustaría tener que ir al cine a ver solo la película. — Me miro con media sonrisa fijándose en mi cara de asombro. — Como te he dicho antes, soy nuevo aquí y no conozco a mucha gente, solo a los del colegio, por eso pensé en ti.No me lo podía creer, Denis Larkin me pedía que lo acompañase al cine. Le hubiese dicho que si al instante, pero por alguna extraña razón dije:—No me conoces, ¿y si soy una loca psicópata?; no has pensado en eso, ¿verdad? —cuando me di cuenta de la estupidez que acababa de decir, me entraron ganas de salir corriendo lejos de él por vergüenza, ahora sí que pensaría que soy una loca. Pero en cambio puso cara divertida.—Estoy dispuesto a correr ese riesgo.—En ese caso te acompañaré, pero después no digas que no te lo dije.Reímos al unísono.<> Un teléfono reclamaba atención urgente.—Lo siento, tengo que cogerlo.—Está bien, no te preocupes.— ¿tan urgente es? —le gritó al teléfono. A los pocos segundos: —de acuerdo voy para allá. —colgó el móvil y se tapo los ojos con las manos apretando fuertemente como si estuviese agobiado por algoYo estaba atónita, se había puesto rígido y alerta de pronto.—Perdona pero… tengo que irme. Mi hermana me necesita. Nos vemos mañana.—Claro, hasta mañana. — dije sorprendida, me sentía estúpida. Habíamos mantenido una conversación bastante continua dado que era el primer día que lo conocía, y reconocía que no quería que se fuera.Mire un momento en la otra dirección y cuando me dirigí hacia él, ya no estaba. Había sido muy rápido, tan rápido que en 2 segundos había recorrido 100m. Imposible. Pero era Denis, incluso su perfección era imposible.Visto y comprobado que estaba sola en medio de la calle, decidí seguir mi camino hasta casa; lo único que faltaba era que me tomasen como la loca del pueblo. Yo nunca había sido de las chicas a las que le preocupan lo que dirán de ellas los demás, al contrario, me daba igual lo que dijesen, si yo estaba contenta con migo era suficiente; pero ahora estando Denis aquí era distinto, no sabía porque pero sí que me importaba lo que pensaran de mi estando él.Cuando llegue a casa, como cada tarde, el único que se encontraba era Nick, mi hermano mayor. Nick era el típico chico que no tiene nada de típico, era el capitán del equipo de futbol del colegio, mi colegio ya que estábamos en el mismo, solo que este era su ultimo año en él, y a mi todavía me quedaban tres. Nosotros nos llevábamos muy bien, nos apoyábamos el uno en el otro, aunque a veces, como obligación de hermanos, nos chinchábamos mutuamente; pero aun con eso sabia mas de mí que ninguna otra persona y viceversa, y solíamos darnos muy buenos consejos, yo le ayude con su novia, jejeje y solía recordárselo muy a menudo cuando no tenía ganas de escucharme.—Hoy te has retrasado, ¿Qué ha ocurrido? —Nick también era “protector” lo que estaba bien, pero a veces se pasaba un poco.—Nada papá—Le molestaba que le comparasen con nuestro padre, por eso lo hacía.—Con el viejo—dijo incrédulo—me comparas con el viejo.—Vamos, que no es tan viejo, solo tiene…25 años mas que tú, jejeje—Muy graciosa. He escuchado en el inti que han llegado a 3º curso dos nuevos chicos.—Sí, están con migo en geografía—dije mientras dejaba la maleta en la silla.—No he tenido la oportunidad de verlos, pero dicen que han causado sensación en el colegio.—Supongo que son nuevos, y creo que extranjeros.Una parte de mi quería contarle todo lo que había pasado con los “chicos nuevos” pero la otra parte quería que se quedase dentro de mí, y mantener la boca cerrada.—Tengo deberes, me voy a mi habitación.—Si, vale—dijo sin apartar la vista del partido de futbol que emitía la televisión.<>— ¿Quién es? —Nick cogió el teléfono — Sí, ahora te la paso. Es Sarah, quiere hablar contigo.—Holaaaaaaaaaaaaaaaaa—me grito Sarah en todo el oído.—Hola—le dije yo poniendo cara de “¿Qué?”— ¿Has hecho los deberes?—Pero si hemos salido del colegio hace 45 minutos…—AH, vale.— ¿Algo más?— ¿Qué te pasa?—Nada, ¿debería?—No, es que estás un poco cortante, normalmente te encanta hablar por teléfono.Si, tenía razón, estaba un poco ausente, pero tenia excusa, lo ocurrido con Denis hacia 30 minutos, todavía rondaba mi cabeza como <> y no me podía concentrar en otra cosa. Se lo cuento…o no se lo cuento…en esos momentos lo que más deseaba era gritar al mundo entero que el chico más guapo del mundo me había pedido que lo acompañase a ver una película.—Si no quieres hablar con migo dímelo y hablo con la perra—Sarah acababa de interrumpir uno de los mejores pensamientos que había tenido nunca.—No es eso…es que…— ¿se lo iba a contar? —mañana hablamos.—OK!, en ese caso, nos vemos mañana a la misma hora para ir a recoger a Eli.—Si claro, hasta mañana.La tarde paso lenta, nunca había deseado tanto volver al colegio, claro que ese deseo no era por el profesor Wanaber precisamente… era el deseo de volver a ver a Denis. Yo no solía ser así, encapricharme por un chico que acababa de conocer, que solo había visto un día, pero es que él no era como los otros chicos, tenía algo diferente, único y muy atrayente que no tenía nadie que yo conociera, y eso, como a cualquiera, me gustaba.A la mañana siguiente me desperté de un salto, y en 5 minutos ya estaba abajo desayunando, cuando fue la hora, cogí la maleta y cruce la puerta.Denis.— ¿Qué estás haciendo aquí? —dije sorprendida.—Me coge de camino, y pensé que mientras llegamos, podríamos conocernos un poco más. Yo creo saber que no eres una psicópata, pero ¿tú sabes si yo lo soy? —se echo a reír.— ¿pretendes asustarme?—No, solo conocerte.—Está bien. Pero ayer…cuando te fuiste te dirigías en la otra dirección.—Es que era donde tenía el coche, con Julia dentro y todo.—Pero como vas a tener coche si solo tienes ¿15 años?—Te equivocas, tengo 17.—Te he visto en las clases, eres demasiado listo para tener 17 y estar en 3º curso.—Es que hace unos años estuve viajando mucho con mi padre y perdí dos cursos.—Entonces Julia…—No, ella tiene 15, eso fue antes de que nuestros padres se casaran.Era guapo, inteligente, amable, simpático,… el mejor chico del mundo, y encima, tenía 17 años y coche.— ¿Y por qué no has venido en coche?—Para que se hiciera más largo el camino.Estuvo haciendo preguntas todo el camino. Cuando llegamos al colegio, vimos de lejos como Sarah y Eli nos miraban incrédulas, y al otro lado, Brithany se comía sus uñas perfectamente enlacadas, de la envidia. En general, todas las chicas nos miraban con asombro, y los chicos solo miraban con expectación al centro de miradas (Denis y su acompañante).Llegamos a clase y nos sentamos en nuestros sitios, que por suerte o por desgracia estaban juntos, << ¿Cómo se suponía ahora que yo iba a prestar atención y aprender algo en clase?>>En la cafetería, nos sentamos con Sarah, Eli y julia; y no abrimos la boca en toda la comida, más bien nos dedicamos a lanzarnos miraditas todo el rato; tanto que las otras acabaron dándose cuenta.—Vale… ¡¿se puede saber que os pasa a vosotros dos?! —dijo de repente Sarah, dando un golpe en la mesa con el puño, como exigiendo una respuesta.—Nada—le respondi automáticamente.—¿Estas segura? —Dijo Eli.Asentí.—En ese caso, ¿Por qué no has venido con nosotras esta mañana?—Porque me encontré con Denis por el camino.Denis se dedicaba a observar risueño, y yo le mire diciendo con los ojos – ayúdame.—Ya estáis otra vez…— ¿Pero qué he hecho?—Dirás, lo que no has hecho; no has abierto la boca, ni siquiera has dicho “hola” esta mañana, lo único que sabíais hacer, los dos, era lanzaros miraditas.—Y… ¡¿eso es malo?! — le dije desafiante.—Chicas, parad, no montéis un numerito aquí—dijo Julia. —Tú ya me lo contaras en casa— le dijo a Denis, quien respondió con una sonora carcajada.Por fin llego el sábado; y habíamos quedado a las ocho de la tarde, se suponía que el vendría a recogerme.Me levante a las nueve de la mañana; los fines de semana solía quedarme dormida hasta tarde, pero estaba…nerviosa, supongo…no podía quedarme mas tiempo en la cama. Me di una ducha de mis famosas duchas de 45minutos y baje a desayunar. Después de una ronda de preguntas por parte de mis padres sobre donde iba a ir, con quien, a qué hora volvería etc.Nick entro en mi habitación mientras intentaba peinarme.— Hey enana, así que un cita con el nuevo; veo que ese Denis no ha estado perdiendo el tiempo. Hace una semana que está aquí y ya sale con la chica más guapa del colegio.—Eso lo dices por el parecido que nos encuentra a gente.—Completamente—dijo con una carcajada saliendo de su boca.— ¡No es una cita! Por lo visto papa y mama, todavía no se han enterado pero por favor…no empieces tu también.—Está bien, pero aun así he de reconocer que ha sabido elegir bien.—No será asi si el pelo no se queda para abajo en vez de para arriba.—Jajaja—se rio Nicholas — pero escucha, he visto a Denis por los pasillos, parece buen chico, pero es mayor que tu ¿no?—Sí, tiene 17 años, me vendrá a recoger en su coche.—Que con 17 años tiene coche y yo con 18 todavia sigo con la moto que me regalaron a los 15…—Lo siento hermanito… así es la vida. —me reí.Cuando por fin fue la hora, escuche el timbre de la puerta sonando.<>Oí que fue mi padre quien abrió la puerta“—Hola, soy Denis Larkin, vengo a buscar a Gina—escuche desde mi cuarto en la planta superior.”“—Oh!, sí, claro, pasa. — ¿ese era mi padre?, siendo tan amable con un chico al que acababa de conocer y a demás iba a salir con él.Baje las escaleras y me dirigí hacia la puerta.—Hola Denis, nos vamos.—No os preocupéis, la traeré de vuelta pronto. —dijo dirigiéndose a mis padres.Quienes se le quedaron mirando con perplejidad.—Estás guapísima. —dijo cuando entramos al coche.—Gracias—me sonrojéLo estuve guiando todo el camino al centro comercial donde se encontraba el cine. Cuando llegamos la película ya había empezado, así que compramos las entradas y nos fuimos directos a la sala.— ¿Quieres palomitas? —dijo al poco rato de sentarnos.—Sí, claro.Y se fue a la tienda. Al ratito, volvió con un gran cubo de palomitas.—Woooo, tú me quieres matar a base de palomitas — dije sorprendida, y se volvió a reír, me encantaba su risa.—Tranquila no son todas para ti, yo también quiero. —dijo divertido.—Oh, por supuesto.Denis volvió a reir.nos pasamos toda la película en silencio, yo prestando atención solo a una cosa, Denis; y el de vez en cuando, cuando se daba cuenta me miraba sonriendo, y a mí, se me encendían las mejillas.La película…no sé ni la película que vimos, ni siquiera el género; el hecho de estar aquí con Denis ya me hacía sentir profundamente afortunada.—Tengo hambre, vamos a un restaurante a comer algo.—Pero si te acabar de comer todas esas palomitas.—no todas, tú te comiste por lo menos 5 o 6 —dijo juguetonamente.Nos sentamos en una pizzería casi vacía, solo había una pareja cogidas de la mano y en otra mesa un chico de pelo muy oscuro con una mirada inquietante.—La película ha estado genial, llevaba más de dos meses esperándola.—Sí—no sabía que decir, si lo supiese le haría algún comentario sobre la trama, pero no tenia ni idea.Denis se quedo mirando un momento al chico que nos observaba.—Ese chico me está poniendo de los nervios — dijo con cara tensa. — Vámonos.Al segundo me cogió de la mano y tiro de mi hasta que estuvimos fuera de la pizzería.Nos fuimos a dar un paseo, caminamos por todo el centro comercial, ya que no podíamos salir porque la noche estaba fría y parecía que iba a llover.Hablamos de cosas sin importancia: programas de televisión, gustos musicales… Resultó que teníamos el mismo grupo de música favorito y a los dos también nos gustaba la música clásica.Cuando estábamos volviéndonos a la entrada del centro, de nuevo vimos al extraño chico de pelo oscuro; nos estaba siguiendo, yo estaba irritada, pero Denis no aguanto más y explotó.— ¿Qué haces?, es que te crees que no me doy cuenta de que llevas todo el camino siguiéndonos. —dijo Denis alterado al chico que nos seguía.—Escúchame chica, sé que no nos conocemos de nada pero hazme caso, aléjate de este tipo, es peligroso. — dijo en mi dirección el chico.—Y ahora vas diciendo por ahí que soy peligroso…—le dijo Denis — ¡¿y a ti que te pasa chaval?! ¡¿Quién te crees que eres?!—A mi no me engañas, sé lo que eres.—Vamos Denis, déjalo ya, no vale la pena—le dije pensando lo que pudiese pasar mientras le tiraba del brazo intentando llevarlo Hasta la salida.—Recuerda, este tipo y su hermana son peligrosos.Cuando salimos nos dirigimos al coche y nos sentamos en los asientos delanteros un rato con el motor apagado.—Ese tipo nos ha estropeado la noche—dijo apenado.—No, que va, si ha sido divertido—dije intentando animarlo un poco.Sonrió.—Pero ¿de qué te conoce el chico?—No lo sé, no lo he visto en mi vida. Supongo que se habrá confundido de persona.—Pero sabía que tenías una hermana.—Pues no sé.Y no le volví a mencionar al chico, es más, no abrí la boca hasta llegar a mi casa.
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